domingo, 30 de junio de 2019

El chiringuito


Entendida la política como un chiringuito, en el Ayuntamiento de Granada tendremos un alcalde, un vicealcalde y seis tenientes de alcalde de un total de once concejales que apuntalan el establecimiento. Pero, entre tantos jefes de cocina, ¿dónde están los cocineros y los camareros? ¿Quién hace los espetos de sardinas? Total, si sólo son unos cuantos miles de euros más en el presupuesto municipal por razón de cargos para que cada uno pueda estar a gusto consigo mismo. Y a esto hay quien lo llama regeneración política, que termina pareciéndose a la nueva cocina: menos comida y más superficialidad. Lo saben bien la mitad de los andaluces, que no podrán irse de veraneo. De hecho, en esta comunidad el 38,2% de la población se encuentra en riesgo de pobreza, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE); y en Granada, lo está el 40,2% de la población infantil. ¿Formarán parte de la “Gran Granada” y de la “Ciudad Elegida”? Me temo que no, ya que hay una gran diferencia entre el concepto de ciudad inteligente y cultural que tienen nuestros políticos y el que tienen los ciudadanos (que no el partido). Para los ciudadanos, empieza por la dignidad personal. Y respecto a nuestros políticos, la percepción más amable es de bochorno general. “A los políticos se les está yendo la pinza”, dice el juez Emilio Calatayud. “Abundan las reuniones secretas, los pactos secretos, los documentos secretos. ¿Qué fue de la luz y los taquígrafos? Vamos a ver, que ya no somos niños: la democracia no puede ser secreta”. Y añade: “Ahora que creíamos que teníamos una democracia adulta, resulta que está sufriendo una regresión a la adolescencia. Al final vamos a tener que juzgar a los políticos los jueces de Menores”. Todo se andará. ¿Será por dinero? Entre la cultura española no está la contribución al sostenimiento de los gastos públicos, sino gastar a costa del erario. Y ni siquiera la publicación de la lista de morosos por la Agencia Tributaria reduce el número de defraudadores a la Hacienda Pública. Total, acostumbrados a desnudarnos en las redes sociales, ¿quién siente vergüenza? Onofre Miralles, portavoz de Vox en el Ayuntamiento, ha definido el acuerdo entre Cs y PP como “el pacto de Cantarriján, donde tanto al PP como a Ciudadanos se les han visto las vergüenzas”. ¿Se habrá convertido también el consistorio en una playa nudista? Pues va a ser un poco incómodo trabajar en ese chiringuito, a pesar del nuevo acuerdo salarial. A ver si con una moción de censura nos refrescamos un poco.
IDEAL (La Cerradura), 30/06/2019

No hay comentarios:

Publicar un comentario