domingo, 15 de abril de 2018

Juegos


A medida que la sociedad se empobrece, proliferan en las ciudades españolas las casas de apuestas, los casinos y los locales destinados al juego. En Granada, seis meses después de que la Junta de Andalucía aprobara el Reglamento de Apuestas Deportivas, hay 37 salones de juego y 8 nuevas licencias en tramitación, según informaba Jorge Pastor en IDEAL. Y también esperamos un casino en esta ciudad, que aspira a convertirse en un paraíso de ludópatas. Pero si ya tenemos a los políticos locales, que acostumbran a jugarse el patrimonio municipal… ¿Hacemos una porra sobre la posible intervención del Ayuntamiento por Cristóbal Montoro? El ministro de Hacienda ha tejido pacientemente la tela de las cuentas públicas, y su figura de araña responsable y monstruosa se va acercando poco a poco a la figura de polilla del alcalde Francisco Cuenca, enredado en un capullo por los hilos que fabricaron en la pasada legislatura Torres Hurtado y su equipo económico, experto en tequemanejes. Los que están hundidos en la miseria se lo juegan todo a la suerte, y hay quien dedica el día entero a pensar en la quiniela o en la combinación ganadora –ojalá- de la Lotería Primitiva, ese impuesto encubierto que la gente paga con esperanza y alegría. He aquí un círculo vicioso: los pensionistas soñando con engordar su pensión y pagándola con los boletos de la bonoloto, y los jóvenes confiando su futuro a las apuestas deportivas. La Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado S.A. (que opera nueve juegos de azar, entre ellos la Lotería Nacional, la Quiniela o Euromillones) está adscrita al Ministerio de Hacienda, lo que convierte al ministro Montoro en una especie de Señor de la Suerte, que eliminó la exención que hasta 2013 había en el IRPF por estas ganancias patrimoniales para que tributen con un gravamen especial de loterías. Porque aquí no se desperdicia nada. Pero es que la fiscalidad sobre el juego es un tema interesante, y por eso los tributos que lo gravan se cedieron a las comunidades autónomas. ¿Financiarán mejor así la sanidad o la educación? En Granada, los jefes de Urgencias del PTS y de Traumatología han dimitido al parecer por falta de personal. Y según informaba Ángeles Peñalver esta semana, la USAE (sindicato de técnicos de enfermería) denuncia que la desfusión hospitalaria ha sido un ERE encubierto. Así que acudir a urgencias se ha convertido asimismo en una lotería, pues con suerte te atenderá uno de los seis médicos que hacen guardia durante 24 horas en el PTS. ¿Admiten apuestas?
IDEAL (La Cerradura), 15/04/2018

domingo, 8 de abril de 2018

Másteres del universo


Mientras los profesores o los estudiantes universitarios se las ven (y se las desean) con la ANECA o el mercado de trabajo para justificar cada uno de los méritos de su currículo, toda una presidenta de la Comunidad de Madrid destruye su carrera política por añadir torticeramente un título al suyo. Pero es que en España siempre ha habido mucha “titulitis”, y demasiados políticos se empeñan en mostrarnos una y otra vez su complejo de idiotas. Y hay quien no tiene complejos y cree que debe recibir los títulos por la cara, aunque eso te inhabilite –antes que la justicia, a la todavía presidenta de la Comunidad de Madrid debería inhabilitarla su propio partido- para dirigir siquiera la república de tu casa. Nada extraño, sin embargo, en un país en el que abundan los grandes de España, y en el que otorgar noblezas ha sido algo tan común como esquilmar el erario, como todavía podrían explicarnos los nietos de Franco o todos los empresarios que viven igual de bien ahora en la democracia como lo hacían antes en la dictadura. Parece ser la esencia de la cultura española obtener cargos y premios no por el propio mérito, sino por la falta de dignidad personal. Luego están los que de verdad estudian, esos graduados universitarios que terminan trabajando en países que no tienen un sistema educativo –a pesar de universidades como la Rey Juan Carlos y el PP madrileño- comparable al español, pero sí mayor demanda de empleo en el mercado de trabajo. Porque el mercado laboral español se ha flexibilizado tanto que sólo hay empleos basura, y los derechos de los trabajadores han retrocedido hasta la época industrial. Pero esta semana hemos visto al artífice de esta reforma, Mariano Rajoy, reuniéndose con las representantes de “las Kellys” (así las llama la prensa sin sonrojarse), como denominan a las limpiadoras que trabajan en los hoteles por un salario medio de dos euros la hora. ¿Será el presidente del Gobierno máster en hipocresía? ¿Lo serán también los empresarios hosteleros que en ciudades como Granada subcontratan a estas esclavas actuales a través de empresas de trabajo temporal? Y es sólo un ejemplo de cómo se ha afrontando en España la crisis económica. Se explota laboralmente a los trabajadores, pero se presume del turismo como de la gran industria nacional. Hay otros ejemplos, como la venta de Endesa a fondos de inversión de Goldman Sachs. Pero bienvenidos sean los inversores extranjeros. Aquí regalamos títulos, recursos y hasta personas por la cara.
IDEAL (La Cerradura), 8/04/2018

domingo, 1 de abril de 2018

Mitologías


Mientras las calles de nuestras ciudades se llenaban esta semana de procesiones e imágenes de santos, las pantallas de los cines lo hacían de personajes de videojuegos con la última película de Steven Spielberg, “Reader Player One”, que para el imaginario friki es una prueba también de que hay otros mundos posibles y se encuentran en éste. ¿Podrían llenarse las calles de gigantes, naves espaciales y guerreros ninja? Podrían, porque la gente se pone las gafas de realidad virtual que prefiere, y hay quien, incluso, prefiere no ver. En Granada, después de años de vacíos y silencios e informaciones contradictorias, empezamos a ver el legado de Federico García Lorca, envuelto asimismo en un halo mítico en el que al parecer confían nuestros políticos para que nos olvidemos de preguntar por las cuentas del Centro. “El Centro Lorca comienza a llenarse de Federico”, ha dicho el alcalde Francisco Cuenca, supongo que convencido de lo que dice. Pero ¿por qué en esta ciudad tiene que ser todo tan opaco? Si uno piensa que para la cesión del legado había que poner de acuerdo al Ministerio de Cultura, a la Junta de Andalucía, a la Diputación y al Ayuntamiento de Granada y a la propia Fundación García Lorca, quizá hasta parezca una hazaña. Porque la actualidad granadina está llena de noticias míticas como la llegada del Ave y del legado de Lorca que, cuando de verdad ocurren, están ya tan desdibujadas de tan repetidas y desmentidas –quince años han pasado desde que se firmó en la Huerta de San Vicente el protocolo para la construcción del Centro- que parecen fruto de un cómic o un videojuego. Y no es que no haya que alegrarse por la inauguración de la exposición “Una habitación propia”, pero menuda penitencia. Frente a esa realidad, uno lee esta misma semana que en el IES Navarro Villoslada, de Pamplona (Navarra), se estrenaba “Generación Lorca”, la obra con la que el Taller de Teatro Escolar de este centro educativo celebra su cuadragésima temporada, un montaje realizado por los propios alumnos sobre “Bodas de Sangre”. Ana Artajo y Ion Martinkorena, autores del texto, explican que eligieron a Federico García Lorca “porque es el poeta más representativo de las letras españolas de cualquier siglo”. Y respecto a la experiencia de los alumnos, añaden: “El universo lorquiano se entrecruzará desde ahora con sus historias personales, y la palabra de Lorca inundará sus vidas para cambiarlas para siempre”. Casi nada. Pero quizá ahí radique la diferencia entre invertir en mitologías o en educación.
IDEAL (La Cerradura), 01/04/2018