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lunes, 31 de agosto de 2026

Grietas

Granada está cubierta de tiritas que nos recuerdan un mes de agosto tembloroso, que por fin se va, junto a la series sísmicas. En las casas han aparecido grietas en los sitios más insospechados, y quizá descubramos más cuando pase el tiempo donde no solemos mirar. Hasta la Virgen de las Angustias ha tenido que mudarse, pues cuatro siglos pesan en los muros de la basílica y más debe pesar la devoción de los granadinos, dice el malafollá. Pesado ha sido el mes de agosto, caluroso y traicionero. Otro motivo para huir a la playa. Salvo el centro, ocupado por turistas, las calles siguen vacías, pero esta semana se llenarán de gente que volverá a la rutina. Algo que no se recuperará tan fácilmente en otras ciudades como Ceuta, donde son visibles las grietas del Estado español. Los países y sus administraciones demuestran lo que valen en la manera que responden a sus crisis y, si hoy domingo, debido a la carga de trabajo, los peritos del Consorcio de Seguros siguen evaluando daños, es porque algunas cosas funcionan a pesar del Gobierno. Porque dos semanas después todavía no se aclara lo que ha ocurrido en Ceuta, y la única verdad que aflora es la insolidaridad de las comunidades autónomas y de los extremistas que se aprovechan del miedo. Sin embargo, la solidaridad la están demostrando muchos ceutíes de origen marroquí, españoles que saben mejor que nadie lo que es vivir en la frontera. Si todavía nos quedara un poco de decencia, nuestros responsables públicos deberían avergonzarse de que la gobernabilidad del Estado y de las comunidades autónomas dependa de socios como Vox o Junts, que se ha apresurado a decir que ellos no participan en el reparto de menores, pero que Cataluña demanda las competencias en inmigración, para crear otra frontera. La demagogia alimenta las teorías de la conspiración, las mismas que en la Alemania nazi llevaron al holocausto judío. Ahora son los migrantes los chivos expiatorios y son nuestros políticos los que se están practicando un harakiri democrático, alimentado por su dejadez e incongruencia. “No nos protegen”, dicen los extremistas. ¿Qué hay que proteger? Nuestras fronteras mentales y sociales son como esas grietas que han aparecido estos días en los edificios y también en nuestras instituciones. Sólo la solidaridad y la defensa de los valores democráticos podrán apuntalarlos y devolverles la firmeza. La tranquilidad de poder vivir y trabajar en sociedad, aunque ahora que llega septiembre nos preparemos para subir lo que nos parece una empinada cuesta.

IDEAL (La Cerradura), 30/08/2026

lunes, 10 de agosto de 2026

Fronteras

La metedura de pata del Gobierno español ante la crisis migratoria de Ceuta es de las que marcan época y traen consecuencias. Primero por negar la evidencia al principio –74.000 personas entraron por la frontera-, y segundo por la debilidad mostrada ante el tirano marroquí, los socios europeos y la propia población española, que se siente desprotegida e indefensa gracias a la desinformación y el alarmismo extendido por la extrema derecha. El cinismo de Marruecos no tiene nombre, y la afirmación de que “seguirá siendo un socio fiable y responsable” significa que lo ocurrido esta semana se puede repetir en cualquier momento, como sabe perfectamente el ministro del Interior. El derecho internacional que tanto defiende el Gobierno debe aplicarse en todos los países y territorios, incluidos el Sáhara y Marruecos. Ceuta y Melilla no forman parte del espacio Schengen –que implica la libre circulación de personas, bienes y servicios-, por lo que no es posible que miles de migrantes pasen a la Península y a otros países europeos, como han denunciado Italia o Dinamarca, pero sí son fronteras europeas, y los ciudadanos de otros países de la UE no van a contentarse con las medias verdades del Gobierno. Los ceutíes y melillenses saben bien lo que es vivir en una situación de incertidumbre y provisionalidad, pero no los peninsulares y mucho menos los centroeuropeos, entre los que resucitan los fantasmas del fascismo. La solidaridad y la buena vecindad son excelentes propósitos, pero para eso tienes que tener un buen vecino, que no es el caso de Marruecos, deseoso de ocupar las ciudades autónomas y el lugar de España como socio preferente de Estados Unidos en el Mediterráneo, si no lo ha hecho ya. Lo peor es que a nadie parezca importarle la muerte de decenas de seres humanos. Ninguna campaña de VOX o Alternativa para Alemania hubiera sido tan efectiva, por lamentables que resulten las llamadas a los ciudadanos a defenderse con sus propios medios. Si la gente veía con recelo a los migrantes ahora lo hará más, y puede dejarse llevar por la indignación ante las noticias de la ocupación de casas, como ocurre en algunos pueblos de la Alpujarra. Las administraciones hacen cuentas sobre el reparto de los dos mil menores que entraron en Ceuta mostrando poca solidaridad, sobre todo donde Vox gobierna. Lo mejor que podrían hacer las ciudades de Ceuta y Melilla es convertirse en verdaderas comunidades autónomas y promover su entrada en el espacio Schengen. Así conseguirían mayor estabilidad institucional y la protección real de sus fronteras.

IDEAL (La Cerradura), 9/08/2026

lunes, 16 de septiembre de 2024

Migración

Las migraciones tienen sus propios caminos, a pesar de las decisiones de los Estados y las llamadas al miedo de algunos políticos y partidos. Al final se trata de convivencia, y si uno pasea por la calle Elvira verá cómo entre otros habitantes viven árabes y gitanos en un maridaje que puede resultar extraño al turista, pero que es la esencia de la vecindad en el casco antiguo de Granada desde hace décadas. A quien ha tenido que emigrar para buscarse la vida le resulta natural acoger al extranjero, ya que él tenía la misma condición en otros lugares desde donde añoraba la casa de la infancia. Y han sido muchos los andaluces que han tenido que viajar a Madrid o Cataluña para buscar trabajo, o cruzar la frontera a Francia o Alemania. Lo saben también los 1.500 vecinos de Mora de Rubielos, en la provincia de Teruel, parte de lo que se conoce como la España vacía, término que acuñó en su famoso ensayo Sergio del Molino y que alude al proceso migratorio del campo a la ciudad que se produjo en este país fundamentalmente entre 1950 y 1970 y que aún no se ha agotado en nuestros días. Allí han llegado 110 refugiados procedentes de Canarias, que representarían casi el 10% del censo del pueblo. Y los han acogido con normalidad, porque también es una tierra de emigrantes. Un proceso que ha afectado prácticamente a todo el territorio español, que ha sido eminentemente rural hasta bien entrado el siglo XX. Así que, sin rasgarnos las vestiduras, tal vez una inmigración ordenada y en la que participen todas las administraciones territoriales sea una oportunidad para repoblar esas zonas de España, reconstruir las casas que se caen a pedazos y trabajar la tierra que nadie quiere. Las comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos han creado incentivos para paliar la despoblación de muchas aldeas abandonadas, pero quizá podrían beneficiarse de ellos estas personas que todavía no tienen patria. ¿Dónde está la solidaridad por la que claman las comunidades autónomas? ¿No son argumentos racistas los que se utilizan para no ayudar al Gobierno de Canarias? No sabemos con quién vivimos en realidad. Volviendo a la calle Elvira, esta semana se ha encontrado el cadáver de un hombre en un local de una mujer con síndrome de Diógenes. Entre la basura que había acumulado durante años estaba el cuerpo de su hermano, muerto al parecer por causas naturales, según informaba Carlos Morán en IDEAL. La pobreza y la soledad no saben de razas.

IDEAL (La Cerradura), 15/09/2024 

lunes, 15 de julio de 2024

Eurófobos

La gente suele confundir el fútbol con la política, pero no sé si después de la alianza de Santiago Abascal con Viktor Orbán y Vladímir Putin los votantes de Vox pueden seguir apoyando a la selección española de fútbol, que espero gane hoy la Eurocopa, y cuya mayor estrella, Lamine Yamal, es un chaval de 17 años recién cumplidos hijo de inmigrantes: Mounir Nasraoui (Marruecos) y Sheila Ebana (Guinea Ecuatorial). Porque, aunque no se diga abiertamente, España y Rusia están en guerra, aunque muchos ciudadanos rusos sigan veraneando en la Costa del Sol y sus hijos estudiando en las universidades españolas. Nuestros dirigentes, amantes de lo políticamente correcto, dirán que esto no es cierto, aunque estén apoyando económica y militarmente a Ucrania (pregúntenselo a Putin), algo que es imprescindible, por otra parte, y que hay que explicar abiertamente a los ciudadanos, que saben posicionarse cuando hace falta. De hecho, una de las mejores noticias políticas que hemos tenido últimamente es que los votantes le han parado los pies a la extrema derecha en Francia, país vecino y amigo, aunque los hayamos eliminado en las semifinales del campeonato. ¡Menudo golazo de Lamine Yamal! ¡Vivan tu padre y tu madre! ¡Vivan Marruecos y Guinea Ecuatorial! Espero que el chaval no decida declararse hoy en huelga en la final contra Inglaterra al ver el enfrentamiento entre el PP, Vox y el PSOE y las comunidades autónomas respectivas por el reparto de los menas, esos seres humanos que parecen ser sólo números en el debate político de nuestros partidos, que vuelven a mostrar poco sentido de Estado. Lamine podía ser un mena, pero se ha criado en el barrio de Rocafonda, en Mataró, que tiene 11.000 habitantes censados, de los que 2.000 son niños cuyos padres emigraron de África. Y son catalanes, a pesar de lo que diría Jordi Pujol (a Josep Borrell le dijo que había nacido en Cataluña, pero que no era catalán), y son españoles, a pesar de lo que dirían algunos nacionalistas catalanes y algunos nacionalistas españoles. ¡Qué suerte fichar por el FC Barcelona! Ojalá los conflictos nacionales e internacionales se solucionaran en un campo de fútbol, como pedía el coronel alemán interpretado por el añorado Max von Sydow en la película “Evasión o victoria”. Pero, ya que esto no es posible, los ciudadanos pueden tomar decisiones votando, que es el modo más eficaz de ejercer nuestros derechos y libertades. Y también, por supuesto, si hoy mete al menos un gol Lamine Yamal y nos proclamamos campeones de Europa.

IDEAL (La Cerradura), 14/07/2024