lunes, 25 de mayo de 2026

La ignorancia

Como el filósofo, nuestros gobernantes piensan que la mejor virtud es la ignorancia. “Sólo sé que no sé nada”. No saben lo que pasa ni en el Gobierno ni en el partido, ni con los amigos ni con la familia, ni siquiera en casa. Son los últimos en enterarse de todo, aunque la UDEF los acuse de utilizar su influencia para conseguir un contrato o una comisión para el mentor o el amigo que en cuanto salte la noticia se convertirá en desconocido. No sé dónde está mi hermano, se excusó Caín después de matar a Abel. “No lo sé, no me consta, no hay prueba alguna, no sé quién es”, repiten como un mantra. Y la audiencia se pregunta qué hace entonces esa persona ocupando un cargo público, si por lo visto no se entera de nada. “¿Es así de “***” o se lo hace?”, dicen en las barras de los bares. Pero no estás en un bar, sino a la puerta del Congreso de los Diputados, donde reside la soberanía popular. Y el pueblo, que además de soberano es sabio, dictamina: “se lo hace”. Y se lo hace también, en otro sentido, con quien puede. Porque es miembro de esa tribu que se cree legitimada para dictar los límites de lo que se puede hacer y decir, y que la política es una situación imaginaria en la que lo que cuenta es la imagen y no el cerebro, el mérito lo determina la suerte y el castigo la voluntad, por lo que, parafraseando de nuevo al filósofo, terminan rotando entre los cargos y las cárceles. Así, el derecho a ser elegido se convierte en la posibilidad de ser condenado, algo que jamás aceptará el ignorante, que desconoce lo que es de dominio público, pero sabe cosas de las que los demás no tienen la menor idea. Un galimatías, en el que convierte las comparecencias públicas. La presunción del ignorante suele ampararse en la presunción de inocencia, pero toma por inocentes a los demás, que abundan en las propias filas, donde proclaman la adhesión a la ignorancia como un acto de fe. Porque prefieren ser ignorantes que admitir los errores, con lo que muestran que tampoco son dignos de confianza. Sólo la de otros ignorantes. Porque con la obligación de elegir un bando desprecian la verdad. ¿No sería mejor ponerle otras siglas al partido? Somos del PDIC, que admiten varias interpretaciones, aunque la más común es la de los ignorantes convencidos. ¿De verdad que no lo sabes?

IDEAL (La Cerradura), 24/05/2026

lunes, 18 de mayo de 2026

Que la fuerza te acompañe

Creíamos que lo habíamos visto todo en política, hasta que llegó Juanma Moreno a celebrar el día de Star Wars con el lema “que la fuerza de Andalucía os acompañe”, en plena campaña electoral. El todavía candidato del PP a la presidencia de la Junta de Andalucía animó a los votantes a “elegir siempre el lado luminoso, el de las personas y los buenos sentimientos. Y que no triunfe el lado oscuro, el de las mentiras y la confrontación”. Quizá haya sido la fuerza de los buenos augurios en las encuestas lo que ha llevado a quien probablemente volverá a ser presidente andaluz cuando esta noche termine el escrutinio a erigirse en caballero Jedi contras las fuerzas del Imperio encabezado por Darth Vader, pero tamaña herejía no la perdonan tan fácilmente los frikis del universo George Lucas. Lo peor es que Juanma Moreno difundiera el vídeo en las redes sociales acompañado de Chewbacca, que podría ser un buen consejero de universidades, tal como va el tema de los recortes en la pública. Pero, según esas declaraciones, Juanma Moreno nunca gobernará junto al partido de Darth Vader, inspirado en el nazismo alemán, y que hoy defiende en la España democrática que se niegue la atención sanitaria a los viajeros contagiados por el hantavirus o a los migrantes, a los que acusan de portar también enfermedades infecciosas, y que volvamos a ser un imperio donde nunca se ponga el sol. ¿Abrazará Juanma Moreno la luz o teniendo en cuenta que puede haber escaños muy escorados a la derecha se decantará por el lado oscuro de la fuerza? Espero que no ocurra como en la película, cuando el joven Luke Skywalker lucha con Darht Vader, que le dice: “¿Obi-Wan no te dijo qué pasó con tu padre?” A lo que Luke responde: “¡Me dijo lo suficiente! ¡Dijo que tú lo mataste!” Y Vader replica: “No, yo soy tu padre”. ¡Ahhh!, empezarán a gritar entonces los andaluces. Pero también podría decirle al joven Skywalker: “Únete a mí y completaré tu entrenamiento”, lo que nos daría escalofríos. O “con nuestras fuerzas unidas pondremos fin a este destructivo conflicto y traeremos orden a la galaxia”. Qué tensión. Quizá con el voto ciudadano los finales puedan ser más felices, lo que no ocurre siempre en las películas. Aunque hay quien piensa, como Darth Vader, que nunca hay que subestimar el poder del lado oscuro. Sí, que la fuerza nos acompañe. Y a ti también, Juanma. No sucumbas a la oscuridad cuando tengas que formar gobierno.

IDEAL (La Cerradura), 17/05/2026

lunes, 11 de mayo de 2026

Oposiciones

Teniendo en cuenta las informaciones que se publican sobre los presuntos amaños de oposiciones y otros tejemanejes de la Policía Local en Granada, no me extrañaría que se iniciara una campaña para no pagar las multas que los agentes ponen a los ciudadanos. La exigencia del respeto a la autoridad y la ley implica su cumplimiento, pero vivimos en un país en el que parece ser una costumbre aplicarlas en el propio beneficio. En las noticias se alternan las crónicas judiciales con los sucesos sobre agresiones a funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado, y es un flaco favor el que le hacen los policías corruptos al resto. Como si de una guerra civil se tratase, los agentes locales deben dividirse en bandos si quieren tener alguna posibilidad de ascender en el escalafón, una práctica común también entre los pandilleros que se disputan el control de las calles. Que el poder de esas facciones haya sido alimentado por los gobiernos sucesivos del PP y el PSOE en el Ayuntamiento de Granada, nos da la medida del sectarismo y la cortedad de miras que suelen tener nuestros responsables públicos, acostumbrados a administrar las organizaciones políticas y las instituciones municipales como si fueran un cortijo. El “estás conmigo o contra mí”, se convierte así en la esencia de la actividad institucional, lo que tiene consecuencias en las políticas sociales, económicas o culturales, pues no hay ámbito que no se vea contaminado por el belicismo que ha resultado ser la verdadera maldición de los españoles. Según informa Pilar García-Trevijano en IDEAL, los presuntos apaños en las oposiciones a la Policía Local también se habrían producido en los municipios de Guadix, Santa Fe o Pinos Puente, y la jueza instructora del caso ha pedido a la UDEF que investigue el uso de información privilegiada, lo que se infiere de las conversaciones de los agentes investigados con concejales del Ayuntamiento de Granada. ¿Y qué decir de que quien fuera edil de Seguridad Ciudadana por el PP compartiera un grupo de WhatsApp con los policías denominado KGB? Todo, por lo visto, para recabar información contra el PSOE, cuyos policías afines utilizaban el mismo modus operandi contra el PP, aunque según la UDEF preferían las llamadas de voz con la exconcejala de Seguridad del PSOE. Si no fuera tan grave, tanta incoherencia y pobreza mental darían risa. Quizá habría que incluir un tema sobre la historia de las ideas políticas en las oposiciones a la Policía. Y ya puestos, que fuera también exigible para poder firmar un acta de concejal.

IDEAL (La Cerradura), 10/05/2026

lunes, 4 de mayo de 2026

Noticias

Cuando el hombre encendió la radio, oyó en la sección nacional que dos fondos de inversión que habían comprado 2.490 pisos públicos en la época en la que gobernaban en Madrid Alberto Ruiz Gallardón y Ana Botella los habían revendido seis veces más caros. El precio de los alquileres ha subido más del 66% en los últimos años, pero los sueldos sólo han aumentado el 3,4%, y un centenar de vecinos de Vallecas podrían irse a la calle. Después escuchó las novedades del juicio de la operación Kitchen, vinculada a la posible financiación irregular del PP, y el juicio de las mascarillas al exministro de Transportes del PSOE José Luis Ábalos, Koldo y compañía. El hombre, de sesenta y cinco años, suspiró mientras realizaba los estiramientos que le había recomendado el médico. Le crujían el cuello, la columna y hasta el coxis, y pensó en la alegría con la que había vivido la aprobación de la Constitución española, que recoge, entre otras cosas, el derecho a la vivienda. “Menudos traidores”, se dijo, tratando de hacer una flexión en la colchoneta. Le dolían las palmas de las manos, los antebrazos, los brazos, los hombros, el pecho, la espalda, las piernas… “¡Hijos de puta!”, gritó, y la descarga de adrenalina le permitió flexionar y estirar los brazos completamente. Se habían cargado el Estado social. “¡Cabrones!” Dos, tres, cuatro… Había conseguido hacer cinco flexiones perfectas. El locutor pasó a la sección de internacional, y el hombre escuchó el relato sobre el intento de asesinato de Donald Trump. “El mundo está loco”, dijo el presidente estadounidense. “Me cago en…” resopló el hombre, que ya iba por la novena flexión. “¡Efectivamente, por gente como tú!”, exclamó, y con fuerzas renovadas llegó a la flexión número veinticinco. No podía creérselo. Estaba sudando, sí, le temblaba el cuerpo, pero había hecho veinticinco flexiones. “No sé lo que haré después”, dijo Trump, mal traducido por el locutor. “Canadá, Cuba, España, quién sabe. España no está haciendo las cosas bien”. “Grrr…” Rugió el hombre conforme agarraba las mancuernas de quince quilos y las levantaba sin ningún esfuerzo. “No son solidarios con sus aliados”, decía Trump, “tienen que aumentar el gasto militar”. El hombre vivía en un pequeño apartamento en la calle Faisán, en Granada, pero el grito llegó hasta el ayuntamiento, pasó por el palacio de la Moncloa y voló a la Casa Blanca, en Washington. Los servicios de seguridad todavía investigan cómo pudo atravesar el techo una pesa de quince quilos y caerle al presidente norteamericano en la cabeza.

IDEAL (La Cerradura), 3/05/2026