martes, 23 de junio de 2026

Incongruentes

La incongruencia de nuestros políticos no es un delito, aunque podría serlo, como injuria a la ciudadanía, que siente como poco vergüenza ajena. No es de extrañar que los comentaristas tiren de hemeroteca para criticar el comportamiento de José Luis Rodríguez Zapatero que, como tantos personajes públicos, suele hablar más de la cuenta. “Ser socialista es normalmente tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho”, es la simpleza del expresidente más comentada. Pero el pedir confianza a la salida del juzgado después de negarse a hablar de las “dichosas joyas” es una simpleza mayor. Sobre todo, cuando tu entorno filtra que fueron un regalo del rey de Arabia Saudí, la misma dictadura que agasajaba al exrey Juan Carlos. Pero Zapatero había promovido en esa época un Código de Buen Gobierno para evitar este tipo de conductas y que los bienes más valiosos fueran al Patrimonio Nacional. Bueno, pues cualquier persona honesta no acepta regalos por el ejercicio de su cargo. Les podría dar por regalar libros para aumentar las bibliotecas públicas. En los libros uno aprende que el ejercicio del poder corrompe, como sabe por experiencia nuestra clase política, que debería leer más y malversar menos. Pero parece ser la tónica general en los ámbitos institucionales valerse del ejercicio de un cargo público para el beneficio personal. Quien lo hace es un corrupto. Y quien lo tolera, también. Lo que le fastidia a la gente es que además te den lecciones de ética y pureza ideológica desde la tarima, el micrófono, la columna e incluso el libro, si es que lo han escrito. La vanidad consume más palabras que la inteligencia artificial. Pero qué difícil resulta ser congruente, decirte a ti mismo lo que les dices a los demás, aplicarte el discurso que predicas sin tener que hacer un desdoblamiento de personalidad. En nuestras instituciones debería haber un funcionario que, como en los tiempos de Roma, les susurrase de vez en cuando a nuestros presidentes, ministros, consejeros, directores, etc., “memento mori”. Quizá así conseguiríamos que no se les alce tanto la ceja, el ego, la cuenta corriente o la cabeza. Que luego no recuerdan nada los que eran pobres, aunque ahora desayunen con diamantes. En vez de tantos asesores, podrían tener al lado a profesionales y trabajadores, médicos, abogados, profesores, albañiles, fontaneros o carpinteros, si es que queda alguno, sudando a 40 grados. Ellos sí que saben lo que significa ser de izquierdas o de derechas. Y que, como diría el filósofo romano, la integridad de las personas se mide por su conducta, no por sus profesiones.

IDEAL (La Cerradura), 21/06/2026


lunes, 15 de junio de 2026

Creyentes

A falta de otros referentes intelectuales, la gente ha acogido la visita del papa León XIV a España como un auto de fe, una mezcla de ritual religioso y político en el que a más de uno sólo le ha faltado abjurar de sus pecados antes de ser quemado en la hoguera. El papa ha pedido en el Congreso de los Diputados “una renovación moral” y ha invitado a sus señorías a tener “altura de miras”, lo que puede propiciar algún milagro, pues la mayoría parlamentaria suele mirarse el ombligo. No les avergüenza volverse de pronto católicos y practicantes, pues para aparentar lo mismo sirve una iglesia que un parlamento. No se trata de creencias, sino de modas, y ahora vuelven a llevarse los crucifijos en la política, la música o el cine. Cuando parte de la humanidad se preocupa por la IA, la otra añora una vuelta a la Edad Media. Y hoy abundan los señores feudales en las empresas tecnológicas, al frente de los estados y de los partidos. Han cambiado las armaduras por smartphones, pero siguen embistiendo igual contra el contrario, al menos cuando el papa no está delante. Porque esta semana nuestros políticos han descansado de la trifulca. “En cuanto se vaya la vuelvo a armar”, ha venido a decir la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. E incluso el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ido la Sagrada Familia, en Barcelona, y aprovechado para escaparse al Primavera Sound. Que se puede ser cristiano y bailongo. Lo que me sorprende es que en un país laico los que escaseen sean los ateos. Se ve que, en tiempos de incertidumbre, nos pesa más la conciencia personal. Si van a acabar con el planeta Tierra, necesitaremos ayuda celestial, y no podemos esperar a que Elon Musk nos lleve a Marte. Queremos ir al Cielo, pero todavía no. En los actos del papa León XIV había muchos jóvenes, que valoran sobre todo a las personas consecuentes, con las que pueden estar de acuerdo o no, pero que son lo contrario a los veletas. Todo sea por escapar del infierno en que se han convertido las clases, con más de treinta grados a la sombra. No hay dinero para climatizar los colegios públicos. ¿En qué se lo gastarán? Lo único que no les ha gustado a algunos es que el papa haya confesado que es hincha del Real Madrid, ese club universal. Menos mal que esta semana ha empezado también el Mundial y podremos ser abducidos por el fútbol.

IDEAL (La Cerradura), 14/06/2026

miércoles, 10 de junio de 2026

Hackers

En un mundo gestionado a través de Internet y la IA no nos puede extrañar que un joven de 16 años afincado en Motril sea capaz de filtrar datos personales de funcionarios de la Guardia Civil, la AEAT o la Fiscalía General del Estado. Lo raro, parece ser, que lo hayan pillado. “¿Cómo habéis llegado hasta mí?”, preguntó el adolescente cuando fue detenido por la Policía Nacional, decidida a orientar sus habilidades “para hacer el bien”. Nadie sabía a lo que se dedicaba el chaval encerrado en su cuarto, tecleando ante la pantalla del ordenador. Nuestros jóvenes hablan un lenguaje diferente que ni padres, profesores o psicólogos logran comprender. Ellos no entienden que tengan que asistir a clase, hacer exámenes en papel, mantener una conversación cara a cara o por teléfono cuando todo se sabe o no se sabe con un selfi, un emoticono o las abreviaturas de un mensaje de texto, que deban cumplir unas normas de las que la clase política parece pasar olímpicamente. Pero disponen de una tecnología que sus abuelos ni siquiera podían imaginar. También tienen la tentación de dejar de pensar y que sea la IA la que decida por ellos. El papa León XIV, que muestra la misma preocupación, ha escrito en su carta encíclica “Magnifica Humanitas” que “en cada época se cierne el riesgo de construir un mundo inhumano y más injusto, allí donde la humanidad corre el peligro de perder su rostro”, que me parece una bella metáfora sobre los peligros que entraña un mal uso de la IA, que ya elige y ejecuta los objetivos en las guerras de Ucrania e Irán. Por supuesto que debería ser la inteligencia humana, con conciencia y libertad, la que guíe las innovaciones técnicas y establezca con responsabilidad su uso y límites, pero esa inteligencia y esa humanidad brillan por su ausencia. El poder personal, confundido con el poder nacional y político, condena el futuro de los países y de la humanidad, incapaz de autorregularse a través de las organizaciones internacionales y el derecho, el enemigo contra el que luchan los oligarcas de las empresas tecnológicas y los tiranos de nuestro tiempo. Pienso en ese adolescente motrileño, ante la pantalla del ordenador, poniendo en evidencia los programas de seguridad de las instituciones del Estado, esas que se desacreditan desde el Gobierno, como si pretendiese hackear el sistema democrático. El chaval quiere respuestas. Como cualquier adolescente, busca su rostro, buceando entre softwares y algoritmos. Pero lo importante es la pregunta: “¿Cómo habéis llegado hasta mí?”

IDEAL (La Cerradura), 7/06/2026

lunes, 1 de junio de 2026

Exorcismos

Quizá pudiera aprovechar el papa León XIV su próxima visita a España para practicar un exorcismo en el Congreso de los Diputados. Aunque no sé si así se convocarían elecciones generales para renovar unas instituciones donde todo huele a corrupción política, ética y moral. De “Torrente presidente” hemos pasado a “El día de la bestia”, y lo único que le falta descubrir a la UCO son pactos satánicos para influir en jueces y policías y evitar la fiscalización de la actuación política por los poderes democráticos. Se ve que algunos en la izquierda se identifican más con los dictadores, y lo triste para el PSOE es transmitir la idea de que en realidad no creen en la democracia, lo que desacredita cualquier normativa bienintencionada, a pesar de lo que diga el presidente Pedro Sánchez. Por supuesto que la corrupción invalida la acción de Gobierno, y a las personas y a los partidos que lo sostienen. Las “certezas” de Sánchez no tienen nada que ver con las de los ciudadanos. Y de una persona que dice ignorar lo que ocurre en el partido que representa no se puede esperar ninguna estabilidad gubernamental. Él es quien muestra un “interés partidista”. Que cuando al mismo tiempo que la UCO está entrando en la sede del PSOE para buscar pruebas de la financiación ilegal del partido y de actuaciones para “desestabilizar procedimientos judiciales que afectan al PSOE o al Gobierno”, el presidente hable de la “agenda de la transformación” parece ser, efectivamente, una prueba de iluminación político-religiosa grave. La peña empieza a confundir a Dios con el demonio. Pero no es de extrañar, si tu referente es José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por tráfico de influencias y blanqueo y que mientras defendía los derechos humanos negociaba con dictadores y se lucraba presuntamente con el oro robado al pueblo venezolano. Me sale humillo del teclado al escribir sobre los personajes de las crónicas judiciales. Según el auto del juez Pedraz, existen indicios de que desde el PSOE se realizaron pagos con el fin de torpedear procedimientos judiciales e investigaciones policiales y de que el exsecretario de Organización, Santos Cerdán, “puso a disposición de la trama criminal la propia estructura del PSOE”. Pero el secretario del partido y presidente del Gobierno habla de un complot judicial para derribarlo. Mientras, fanáticos y oportunistas nos alertan del peligro de que accedan al Gobierno demagogos y populistas. ¿No están ya en el poder? Quizá sea un caso de posesión política. Ahora toca hacer el paripé con León XIV y transmitir la buena nueva.  

IDEAL (La Cerradura) 31/05/2026