Mostrando entradas con la etiqueta elusión fiscal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elusión fiscal. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de marzo de 2023

Amnesia

Olvidada la pandemia, volvemos a las andadas. Ya no llevamos mascarillas ni aplaudimos a los sanitarios y, según la comunidad autónoma, nos dedicamos a desmontar la sanidad pública, que valorábamos tanto y ahora volvemos a despreciar. Ya no tenemos propósitos de enmienda, y parece haberse apropiado de la sociedad un indolente carpe diem que no mira al futuro, sino que se aferra al instante. Pero es un momento insustancial, de una euforia vacía a nivel político, con mascaradas en forma de moción de censura, una ópera bufa planeada para las elecciones locales y autonómicas. Sólo si nos vemos al borde de la muerte somos capaces de arrimar el hombro y remar para el mismo sitio. Pero si el peligro desaparece nos preocupamos sólo de lo nuestro. Tenemos maestros entre los corruptos, ese mal endémico no de la política española, sino de los políticos con conciencia de clase, que son aquellos que acceden a la política no por vocación de servicio público, sino para medrar y enriquecerse. ¿Cuántos personajes como Antonio Navarro Tacoronte o Juan Bernardo Fuentes habrá en el Parlamento? ¿Cuántos considerarán la política como un medio para conseguir contratos públicos y ayudas europeas? Lo peor es el retrato de crápulas y puteros de la historia más negra de España. La trama de corrupción tiene como protagonistas a un diputado nacional, al director general de un gobierno autonómico y a un general de la Guardia Civil, dicen los investigadores del caso “Mediador”, como si dieran el reparto de una novela de Manuel Vázquez Montalbán. Por no hablar de los empresarios que mendigaban sus favores. Migajas y detritus de la política española. El verdadero dinero está en otra parte, en Países Bajos, adonde se va Ferrovial, aunque haya obtenido 9.000 millones de euros desde el año 1991 por adjudicaciones de obras públicas del Ministerio de Fomento. Una multinacional que en la última década sólo ha contribuido por el Impuesto sobre Sociedades en tres años: 2014, 2018 y 2019; los demás ha declarado pérdidas. ¿Se podrían dar en el Congreso de los Diputados seminarios sobre ingeniería financiera? Serían útiles para que sus señorías aprendiesen a legislar para evitar la elusión fiscal y para que, puestos a corromperse, lo hagan con cierta elegancia, enardeciendo a la junta de accionistas. Sin embargo, los que trabajan ahora son los mismos que trabajaban durante la pandemia: los sanitarios y otros profesionales tan denostados que mantuvieron las cadenas de suministros. La sociedad se sobrepone a los virus y a la corrupción. Aunque sólo sea olvidando.

IDEAL (La Cerradura), 5/03/2023

domingo, 11 de diciembre de 2016

Constitucionales

El mayor filósofo de nuestros días ha resultado ser Cristiano Ronaldo, que resume así el espíritu del capitalismo –antes conocido como espíritu de las leyes-: “Quien no debe, no teme”. Todo para negar que haya eludido el pago a Hacienda de 150 millones de euros, un dinero gestionado desde el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes, y que viajó primero a Irlanda y después a una cuenta bancaria suiza, práctica común, por otra parte, de la familia Pujol y de buena parte de la clase política y empresarial española. La cosa es tener la conciencia tranquila, que para eso se le paga al representante o al despacho de abogados de turno. En una semana en que se celebra el día de la Constitución –anda que no hemos llorado a moco tendido-, salta a la vista que el deber de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos del artículo 31 no es la mayor preocupación de los españoles, sobre todo de los que encabezan la lista Forbes, como Amancio Ortega, que en los últimos años ha dejado de pagar 218 millones de euros a la Hacienda española, dentro de los 585 que se ahorró con la europea. Y no es que haya cometido ningún delito, no, la ingeniería fiscal le permite tributar donde mejor le convenga, como de hecho hacen casi todas las grandes empresas, una práctica a la que la UE pretende poner freno, aunque siga los dictados del Bundesbank, al que hay quien llama Banco Central Europeo. Pero hablamos de un deber, a fin de cuentas, en un país donde no predicamos con el ejemplo, sino donde más bien se nos educa en el incumplimiento de la ley o, como poco, en su aplicación flexible en la actividad política y empresarial, y sólo hay que fijarse en el mercado de trabajo, inexistente para millones de españoles que no es que no puedan aspirar a una vivienda digna (artículo 47 CE), sino a la mera dignidad personal (artículo 10 CE). Por no existir, en España ni siquiera existe la separación de poderes, pues actualmente es el Poder Ejecutivo quien influye en el Poder Legislativo y en el Poder Judicial, como recuerda Francisco García-Fresneda Gea en el ensayo “Separación de poderes y reserva de ley tributaria” (Atelier, 2016). Y con él recuerdo el artículo 16 de la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano, que inspiró las constituciones europeas: “Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución”.

IDEAL (La Cerradura), 11/12/2016