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lunes, 31 de agosto de 2026

Grietas

Granada está cubierta de tiritas que nos recuerdan un mes de agosto tembloroso, que por fin se va, junto a la series sísmicas. En las casas han aparecido grietas en los sitios más insospechados, y quizá descubramos más cuando pase el tiempo donde no solemos mirar. Hasta la Virgen de las Angustias ha tenido que mudarse, pues cuatro siglos pesan en los muros de la basílica y más debe pesar la devoción de los granadinos, dice el malafollá. Pesado ha sido el mes de agosto, caluroso y traicionero. Otro motivo para huir a la playa. Salvo el centro, ocupado por turistas, las calles siguen vacías, pero esta semana se llenarán de gente que volverá a la rutina. Algo que no se recuperará tan fácilmente en otras ciudades como Ceuta, donde son visibles las grietas del Estado español. Los países y sus administraciones demuestran lo que valen en la manera que responden a sus crisis y, si hoy domingo, debido a la carga de trabajo, los peritos del Consorcio de Seguros siguen evaluando daños, es porque algunas cosas funcionan a pesar del Gobierno. Porque dos semanas después todavía no se aclara lo que ha ocurrido en Ceuta, y la única verdad que aflora es la insolidaridad de las comunidades autónomas y de los extremistas que se aprovechan del miedo. Sin embargo, la solidaridad la están demostrando muchos ceutíes de origen marroquí, españoles que saben mejor que nadie lo que es vivir en la frontera. Si todavía nos quedara un poco de decencia, nuestros responsables públicos deberían avergonzarse de que la gobernabilidad del Estado y de las comunidades autónomas dependa de socios como Vox o Junts, que se ha apresurado a decir que ellos no participan en el reparto de menores, pero que Cataluña demanda las competencias en inmigración, para crear otra frontera. La demagogia alimenta las teorías de la conspiración, las mismas que en la Alemania nazi llevaron al holocausto judío. Ahora son los migrantes los chivos expiatorios y son nuestros políticos los que se están practicando un harakiri democrático, alimentado por su dejadez e incongruencia. “No nos protegen”, dicen los extremistas. ¿Qué hay que proteger? Nuestras fronteras mentales y sociales son como esas grietas que han aparecido estos días en los edificios y también en nuestras instituciones. Sólo la solidaridad y la defensa de los valores democráticos podrán apuntalarlos y devolverles la firmeza. La tranquilidad de poder vivir y trabajar en sociedad, aunque ahora que llega septiembre nos preparemos para subir lo que nos parece una empinada cuesta.

IDEAL (La Cerradura), 30/08/2026

lunes, 3 de agosto de 2026

El quejica

En la comunidad de vecinos todos miraban hacia el sur, como la ciudad, al piso del primero derecha. El propietario, que tenía fama de rentista, no pagaba las cuotas ni participaba en las inversiones de los elementos comunes, pero no hacía nada más que quejarse a la presidenta, que vivía hecha un manojo de nervios por sus continuas llamadas, mensajes de WhatsApp y encuentros fortuitos en la escalera. Porque “el quejica”, como se le conocía en el edificio, se había negado a pagar la derrama para poner un ascensor, así que todos los vecinos tenían que pasar por delante de su puerta. Y parecía que él estaba todo el día asomado a la mirilla, por si veía bajar a la presidenta o al administrador. Que si había un problema de humedades en su cocina. Que si la del segundo estaba aprendiendo a bailar sevillanas o andaba con tacones por el pasillo. Que si había un pestazo a tabaco en el portal. Que si había que prohibir alquilar los locales a negocios tan ruidosos. En fin. Una lista interminable. Pero, como él no pagaba las cuotas de la comunidad, tampoco tenía derecho de voto en las reuniones, y todas las decisiones se tomaban sin consultarle. El administrador, con su malafollá característica, decía que el del primero derecha era como la ciudad. “¡Que no se puede pedir tanto sin hacer nada, hombre! ¡Que tenías que ser alcalde o diputado provincial!” Esas cosas decía el administrador, que por su parte adjudicaba los contratos de obras y los cargos de la junta directiva a quien le daba la gana. Otra posibilidad era hacer al vecino presidente y ver si arreglaba todos los problemas de los que tanto se quejaba, como pensaba la presidenta. Pero el vecino del primero derecha hablaba mucho y hacía poco. Sólo alquilar los otros dos pisos que tenía en el edificio a los turistas. De eso no se quejaba, no, ni de las fiestas que hacían de madrugada. La presidenta no podía ni verlo. Siguiendo el ejemplo del administrador, decía que lo del ascensor era como lo de los trenes y los aviones, cosa que nadie entendía. “Sí, claro, él no paga el ascensor, pero como siguen viniendo a alquilarle los pisos, no le importa”. Pero espera, que el vecino acaba de abrir la puerta cuando bajábamos por las escaleras. “¡A ver si en vez de tanto hablar de mí, arreglamos las goteras!”, nos grita. Qué hombre más quejica. Ni que le hubieran negado poner en su casa la sede de tres o cuatro agencias.

IDEAL (La Cerradura), 2/08/2026

lunes, 13 de julio de 2026

Democracia

A falta de presupuestos, el Gobierno ha puesto en marcha una campaña de comunicación titulada “Dmocracia”, en la que con una marca de ropa ficticia se pretende difundir los valores democráticos entre los jóvenes. No ha costado 14 millones de euros, como se ha dicho, sino 386.000, pero podrían habérselos ahorrado predicando con el ejemplo. Porque lo que chirría a la gente es ver la política convertida en propiedad industrial. Lo mismo ocurre con los partidos, incómodos con la actuación de los jueces, y por eso pretenden reescribir las reglas de la democracia a su conveniencia, si no pueden controlar la Fiscalía General del Estado, el Consejo General del Poder Judicial o el Tribunal Constitucional. Desacreditar a la justicia es lo más fácil cuando han imputado a la directora general de la Guardia Civil, al jefe militar del cuerpo, a la presidenta de la SEPI y probablemente se impute al PSOE por irregularidades contables. ¿Hay jueces haciendo política o algunos políticos quieren convertirse en jueces? No sé si de verdad conocen los valores democráticos. España arde, y Donald Trump, que acostumbra a hacer negocios aprovechándose de su cargo e institucionalizando la corrupción, nos ha hecho una declaración de amor después de que Pedro Sánchez le prometa subir el gasto en defensa. Hay besos que son como una bomba atómica. Quizá por eso el presidente del Gobierno no ha querido saber nada del revólver serigrafiado con su nombre y seis balas que le ha regalado el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anfitrión de la cumbre de la OTAN que se ha celebrado en Ankara, como al resto de los líderes que acudieron. Por lo visto, el revólver se encuentra custodiado en el Ministerio de Interior, que será el encargado de inutilizarlo para a continuación ser inventariado y almacenado. Cuánto remilgo. Vayamos a que le den a alguien tentaciones de utilizarlo. ¿Qué se regalarán en la constitución del Gobierno de la Junta de Andalucía el PP y Vox? ¿Puñales por la espalda? En Granada es toda una tradición utilizar a la Policía local como arma arrojadiza entre el gobierno municipal y la oposición. Dice Victoria Camps que la democracia necesita una virtud: la confianza; pues sin su construcción, no puede haber una auténtica democracia. Estaría bien explicárselo a los jóvenes, ahora que el Gobierno quiere celebrar que han pasado cincuenta años desde el fin de la dictadura de Franco. Y que se aplicaran el cuento. Porque se ve que les sobra confianza en sí mismos, pero tienen muy poca en los demás.

IDEAL (La Cerradura), 12/07/2026

lunes, 20 de abril de 2026

Selvas

Las ciudades reproducen a pequeña escala lo que ocurre en el mundo, y esta semana en Granada hemos leído en IDEAL noticias sobre disparos, hachazos, pedradas y otras formas de violencia en nuestras calles. La causa puede ser un vecino trastornado o que odia a los niños de un colegio, pero también la marginalidad, que convierte a barrios enteros en un páramo educativo y cultural. Es lo que al parecer ocurre en Almanjáyar, donde habitan personas que como Trump quieren imponer la ley de la selva. No tiran cohetes porque no tienen, pero sí piedras o perdigones cuando pasan los autobuses. La policía ha tenido que tomar medidas de seguridad para la línea 8, y quizá veamos pronto a los vehículos viajar escoltados, como si protegieran de un atentado el coche presidencial. ¿Habrá en la zona Norte algún Harvey Oswald obsesionado con John F. Kennedy? En la novela “Libra”, Don DeLillo imagina al asesino como un niño problemático que con el tiempo se verá envuelto en una conspiración internacional. Los conflictos interiores pueden confluir con los exteriores y con la actualidad política, pero lo raro es que esa marginalidad no haya cambiado en la zona Norte en medio siglo, y que un lugar que deriva del andalusí “llano de los jeques o de los maestros”, sea más conocido por lo que hacen unos cuantos cafres. Siempre me ha llamado la atención la preocupación de nuestros dirigentes por proyectar una gran imagen exterior y olvidarse de lo más cercano. La reputación de una ciudad empieza por la limpieza de todas sus calles y parques, por la comodidad de sus accesos, por poder pasear con tranquilidad y utilizar el transporte público sin que el centro sea una feria turística permanente y los barrios, los lugares más emblemáticos y el patrimonio histórico languidezcan. Luego nos preocuparemos por ser la capital del mundo. La cultura de Granada muere de inanición en locales como La Tertulia, mientras los pequeños bárbaros de Almanjáyar han cambiado las canicas por tirachinas telescópicos y carabinas.  Javier Egea, que lamentablemente se quitó la vida con una escopeta y frecuentó los arrabales tertulianos, escribió: “Entre cuatro paredes/ comenzaba la noche del asedio/. Ellos, los asesinos,/ alentaban la larga collera de los perros./ El hambre por las sábanas/ se agazapaba oscura como un cepo./Ellos, los asesinos,/ nos pusieron el pan sobre unos ojos bellos./ Fuimos muriendo todos/ hasta que todo se volvió desierto./Ellos, los asesinos,/vigilaban la caza del amor en silencio.” Qué bueno sería que en nuestras calles sólo nos dedicáramos a cazar buenos versos.

IDEAL (La Cerradura), 19/04/2026

lunes, 15 de diciembre de 2025

Epidemias

Anda media España metida en la cama a causa de la gripe A, mientras los científicos investigan un brote de peste porcina en Cataluña, cuyo virus podría haber escapado de un laboratorio, como se decía del covid, pues se ve que no se puede aislar a los bichos. Lo mismo ocurre con algunas informaciones y noticias, que se vuelven virales por la velocidad con la que se transmiten, pero que pueden tener también un carácter infeccioso. O con algunas prácticas políticas, que corrompen los partidos, las instituciones y el sistema democrático y para las que al parecer no existe vacuna posible, aunque haya quien se automedique con una amnesia sobre hechos, personas o decisiones de gobierno. El SAS sale en busca de los ciudadanos a los centros comerciales, y este sábado, mientras hace sus compras, la población de riesgo podrá vacunarse en el Nevada, en el Granaíta o en el mercado municipal de Guadix. Lo peor es que las mascarillas sean ya obligatorias en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada y en otros centros sanitarios de Andalucía y de toda España. En las mochilas, maletas, abrigos y chaquetas del armario todavía aparecen fantasmas con forma de mascarilla que estaban guardadas desde la época de la pandemia. ¿Supuso aquella plaga un punto de inflexión para el ejercicio de la política? ¿Se ha invertido más en sanidad o en servicios sociales? Sólo en las residencias de la Comunidad de Madrid, que está desmontando los servicios públicos para venderlos al sector privado, fallecieron 8.000 ancianos, de cuyas muertes nadie se ha hecho responsable. Según las investigaciones de la UCO, durante la pandemia abundaron las corruptelas y hubo quien se aprovechó de los miedos y las enfermedades de los ciudadanos. Por desgracia, también hay quien se acostumbró al ordeno y mando. Decretar un estado de alarma y el encierro de los ciudadanos en sus casas le cambió a algunos políticos la perspectiva de la autoridad. ¿Qué gripe afecta a nuestra clase política? Las ayudas europeas no se han destinado a mejorar los servicios sociales, y hay partidas que nunca llegarán por la incapacidad del Gobierno para aprobar unos presupuestos. Se legisla a golpe de decretos-leyes, como si viviéramos en un estado de emergencia permanente. Quizá porque algunos de nuestros dirigentes se balancean sobre el precipicio aferrados a la soga del poder. Decía un famoso biólogo que un virus es un trozo de ácido nucleico rodeado de malas noticias. No sé si una buena política de vacunación equivale a una vacunación política.

IDEAL (La Cerradura), 14/12/2025

lunes, 3 de noviembre de 2025

Aviones

No sé si vendrán de Málaga los aviones que veo revoloteando por encima de la plaza de toros y que quizá deberían haber cruzado ya el Estrecho para pasar el invierno en el África subsahariana. Estarán confusos con el tiempo, como los estudiantes de esa pandilla que también toma el sol, unos vestidos de verano todavía, otros de otoño, e incluso hay quien lleva un abrigo de invierno, pues se habrá levantado temprano para ir a clase, y por las mañanas sí que refresca. La vida de las ciudades ha quedado reducida a los barrios, donde aún se puede hacer la compra en mercados y pequeños comercios, en esas antiguas tiendas de ultramarinos que ahora regentan ciudadanos de origen asiático, lo que les da un aire más cosmopolita. Aquí la gente ocupa tranquilamente los bancos y las terrazas, donde marean el café o la cerveza, no como en el centro, donde la hostelería parece ser sólo para turistas, a los que atienden los camareros con un cronómetro en la mano. Ciudades como Granada, Málaga, Córdoba o Sevilla ya sólo se enorgullecen de su pasado si pueden explotarlo comercialmente. Algunos ven por eso a los turistas como una plaga, y otros como el nuevo ganado que ordeñar, ya sea poniéndoles cañas y raciones o alquilando sus casas a precios de hotel, mientras los dueños se van a vivir al área metropolitana. Los barrios quedan para los jubilados y los estudiantes, cada vez menos, pues escasea el alojamiento. Y es una pena, pues casan bien los jóvenes y los viejos, que contemplan la vida con tranquilidad y alegría. Quizá pronto tengan que hacer sus nidos como los aviones, bajo los tejados y las terrazas. Porque quieren traer otro tipo de aviones desde el aeropuerto de Málaga, para que sigan llegando más turistas como el maná, y no vengan sólo de paso para ver la Alhambra. Lo que ya era un nombre bastante largo, Aeropuerto Federico García Lorca Granada-Jaén, ahora tendrá un nuevo apellido boquerón. Aeropuerto Federico el Boquerón sería más corto, aunque no sé si cumpliría con el propósito. ¿Le pediremos también dinero a la diputación de Málaga? Vender las ciudades cuesta un ojo de la cara, y no sé si los ciudadanos tienen mucho interés en que se paguen con sus impuestos campañas de marketing. Me llama la atención los pocos niños que se ven en los barrios, aunque ya no sea hora de colegio. Se ofrecen aviones, viejos y algún estudiante. El reclamo de los barrios no nos valdrá para el aeropuerto.

IDEAL (La Cerradura), 2/11/2025

lunes, 22 de septiembre de 2025

Diella

Confieso que desconfiaba de la utilidad de la IA hasta que he leído que en el nuevo gabinete del Gobierno de Albania se ha incluido a una nueva ministra de obras púbicas creada artificialmente. Se llama Diella (“Sol” en albanés), y en sus primeras declaraciones su avatar ha asegurado que “sólo tengo datos, sed de conocimiento y algoritmos dedicados a servir a los ciudadanos de forma imparcial, transparente e incansable”. ¡De los malos ratos que se habría librado Pedro Sánchez si hubiera hecho lo mismo, en vez de nombrar a un tal José Luis Ábalos! Puede que incluso los trenes llegasen a su hora a Granada. Se ve que para emitir certificados electrónicos a ciudadanos y empresas y completar contrataciones públicas sólo se necesita un programa informático y un avatar para dar los discursos. ¿Ocurrirá lo mismo en el resto de los ministerios? En los sueños distópicos de algunos ingenieros informáticos hay graduados en IA al frente de las administraciones públicas, que ya habrían desterrado a los políticos. De hecho, si hubiera sido un programa informático el que hubiera valorado según criterios académicos y técnicos la solicitud de la UGR, ya tendríamos estudiantes matriculados en ese grado en Granada. Pero en las agencias universitarias pasa lo mismo que en los ministerios, que no se valoran solamente los méritos y circulan demasiadas malas influencias. De hecho, el objetivo del Gobierno de Albania es acabar con la corrupción en la administración y las contrataciones públicas. Se ve que, como en España, es difícil encontrar a personas independientes e insobornables. Nos gusta demasiado el mamoneo, y poco que nos digan la verdad. La IA también ha identificado las expresiones más utilizadas por los mentirosos: “Honestamente”; “te lo juro”; “¿por qué debería mentirte?”; “no recuerdo exactamente”; “la verdad sea dicha”; “no es lo que piensas”; “estaba a punto de decírtelo”; “estás exagerando”; “todo el mundo lo hace”, o “siempre me malinterpretas”. ¿Buceamos en la hemeroteca? ¡Ay, la honestidad! Después de todo, vamos a preferir los algoritmos, que saben decirnos lo que queremos, aunque ni nosotros mismos lo sepamos. “No estoy aquí para sustituir a las personas, sino para asistirlas”, aseguró también la nueva ministra virtual albanesa, y que no tiene ambiciones ni intereses personales. ¿Lo diría si fuera de carne y hueso? Aunque tengamos miedo a ser reemplazados, nadie es insustituible, y hay quien piensa que el uso de la IA puede hacernos más humanos. En Albania comentan que por fin hay en el Gobierno alguien inteligente. “Di ella”. Me gusta cómo suena su nombre en español.

IDEAL (La Cerradura), 21/09/2025

lunes, 15 de septiembre de 2025

Droguerías

No sé si deberíamos hermanarnos culturalmente con Ámsterdam para crear museos de la marihuana, pues, al parecer, la mayor parte de la hierba consumida en Países Bajos procede de Granada. La diferencia es que en la ciudad holandesa la comercialización de esta droga es legal y aquí no, aunque en las calles de las dos ciudades sea común el tufo a porro. La gente ha normalizado su consumo, y se ha acostumbrado a tener una maceta en casa, que cuida como si fuera de geranios. Pero hay quien ha convertido el cultivo de la planta en su modo de vida, y ante el éxito de la fórmula, las mafias internacionales están sustituyendo a los clanes familiares granadinos que se dedicaban al trapicheo menor. Según la fiscalía general del Estado, bandas ucranianas, francesas, albanesas u holandesas se han instalado en Atarfe, Albolote, Pinos Puente o la zona norte de Granada. Nos gusta disfrutar de la libertad cuando los vicios son propios, pero rápidamente reclamamos la prohibición y la multa cuando son de los otros. Abundan los puritanos que fueron antes pecadores, y los dictadores que presumían de progresistas. Forma parte de la cultura de España, en la izquierda y la derecha política. A falta de presupuestos, el Gobierno ha aprobado el anteproyecto de la ley antitabaco para ampliar los espacios sin humo. No hay mayoría para sacar adelante la reducción de la jornada laboral, pero probablemente la habrá para marginar a los viciosos fumadores, que ya no podrán mostrar su cara de culpabilidad en las terrazas de bares y restaurantes. ¿Por qué no prohíben el consumo de alcohol, que también es cancerígeno y crea mayores problemas sociales? El exceso de drogas, como el de la mala política, hace ver monstruos, cuando no te convierte en uno. Pero hay quien piensa que aligeran el espíritu, y el tabaco y el alcohol se han consumido a lo largo de la historia desde Canadá a la Patagonia, y por eso se han tolerado a pesar de los daños que causan a la salud. De hecho, quizá habría que legalizar en España la venta de marihuana en farmacias y droguerías para acabar con las mafias internacionales y el que quiera –como ya hace- la consuma en casa. Dado el panorama político, no me extraña que haya quien prefiera estar “fumao”. No quiero ni pensar lo que algunos de nuestros representantes públicos inhalan, beben, mascan o esnifan para alucinar de esa manera y negar la realidad. Pero ahí siguen, aferrados a su escaño. Lo mismo habría que prohibirlos.

IDEAL (La Cerradura), 14/09/2025

lunes, 30 de junio de 2025

Bichos y flautistas

Mientras las cloacas del Estado siguen vomitando corruptelas, por las alcantarillas de Granada salen cucarachas y ratas que inundan el Camino Bajo de Huétor y el Realejo. Convivimos con los bichos, que sólo de vez en cuando asoman la cabeza. Se alimentan cuando no los vemos, y algunos no se conforman con las sombras, sino que invaden las despensas de las casas y de los ministerios. ¿Tendremos a algún flautista de Hamelín esperando su oportunidad? No se ven muchos flautistas en la oposición, aunque el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se empeñe en dar la nota en las cumbres europeas y de la OTAN. En los solos no se puede desafinar, pero entre gallos anda el juego. ¿Quién necesita una cuestión de confianza si puede batirse en duelo con Donald Trump? Estaría bien si lo hicieran con revólveres de plástico comprados a su colega chino, pero no cuando son las empresas españolas las que pagarán ese ego desmedido en forma de aranceles. Lo que estarán sudando los diplomáticos. ¿Se puede arreglar tanto entuerto? No lo cree el expresidente Felipe González, que ha afirmado que no votará al PSOE si Pedro Sánchez sigue siendo candidato, que ya ha dicho que lo será. Total, si niego la realidad, ¿por qué no voy a seguir tocando la flauta? No sé cuántos españoles estarían dispuestos a seguirlo como en el cuento y despeñarse hasta el mar, aunque hay quien espera verlo sentado en el banquillo. La UCO y la Guardia Civil no dan abasto, y esta semana 80 agentes han participado en la detención de una banda de atracadores que operaba en Granada. Pero hay mucho bicho suelto aún. Preferimos la delincuencia que se ve a la que no se ve, pero que va horadando el sistema democrático. En el cuento de los hermanos Grimm el flautista se compromete a librar a la ciudad de ratas a cambio de una suma de dinero. Como los habitantes no le pagaron la suma convenida, el día 26 de junio volvió y se llevó con su melodía a todos los niños. ¿Quién secuestra la voluntad del pueblo en nuestra democracia? Tenemos unos líderes tan extasiados en la contemplación de lo que creen que son que nunca se comportan como deberían ser. Se dedican a exterminarse unos a otros. Por eso Donald Trump exige una contribución del 5% del PIB de los países miembros a la OTAN. Se ve que hay pocos misiles para tanto bicho. Pero preferimos la música de los flautistas que el estruendo de las armas.

josemariaperezzuniga.blogspot.com

lunes, 10 de marzo de 2025

Rojos y azules

La imagen de una estatua de Donald Trump como un nuevo becerro de oro simboliza el nuevo orden mundial que quieren imponernos, de extremos políticos, económicos y religiosos, y donde sólo son válidas las ideas de un grupo de iluminados. Todo lo contrario que una democracia, que parte del reconocimiento de no tener razón, porque la convivencia exige que nos pongamos de acuerdo con quienes defienden otras razones. Pero hemos perdido esta perspectiva, y los líderes que pretenden tener siempre razón sólo debilitan la democracia. En ese contexto, puestos a elegir, el votante se decanta por el más extremista, que a fin de cuentas nunca ha ocultado su cabezonería. Si prima el interés público y no el interés del partido, hay que llegar a acuerdos. A nivel estatal y a nivel local. En un contexto bélico y con una UE que llama a la unidad para sobrevivir, los grandes partidos políticos españoles no pueden estar enfrentados. Hay que trabajar en una misma política en defensa, en las relaciones internacionales, en la financiación autonómica, en el modelo de Estado. Los partidos no pueden actuar como si vivieran en países o ciudades diferentes. Si se aprueba una zona de bajas emisiones en Granada, por ejemplo, ¿no tendrán que ponerse de acuerdo todos los municipios del área metropolitana? Sin embargo, si uno se fija en los ayuntamientos que están a favor o se han opuesto, aparece un mapa de azules y rojos. ¿Nuestros ediles toman las decisiones según les dicta el partido? ¿Para qué necesitamos entonces corporaciones locales? Nos bastaría seguir con la cadena del ordeno y mando. Y para eso son más competentes los gestores y funcionarios. El pacifismo empieza en lo cotidiano, en la familia, en la empresa, en el ayuntamiento, en el Congreso de los Diputados. No harás política internacional si no eres capaz de negociar en la nacional o la local. Pero nuestros partidos están más preocupados por ridiculizar al contrario en las redes sociales. Como adolescentes, los equipos de marketing se dedican a producir vídeos penosos con inteligencia artificial. Esta semana ha sido el PP el que ha publicado un vídeo titulado “La isla de las corrupciones”, para denunciar supuestamente al Gobierno, en la misma semana en que se ha revelado el mayor pelotazo inmobiliario de la trama Gürtel. ¿Así van a atraer el voto de los jóvenes? Al parecer, en España también nos sobran los becerros. Entre tantos bulos, manipulaciones y mentiras, alguien debería preocuparse por la verdad. Una verdad compartida.

IDEAL (La Cerradura), 9/03/2025

lunes, 20 de enero de 2025

Viejóvenes

Si uno se da un paseo por las zonas de copas de Granada y otras ciudades españolas donde se disfruta en la calle del ocio, da la sensación de que no pasa el tiempo. Las mismas personas que salían con quince o dieciséis años lo hacen ahora con cincuenta o cincuenta y cinco, y algunas tienen el grupo de amigos de siempre, incluso la pareja de entonces, que no ha cambiado mucho en varias décadas. Mientras nuestros jóvenes son más adictos a la tecnología que a los viejos vicios, los mayores siguen acudiendo al alcohol, el sexo y el rock and roll, llenando los mismos garitos, que quizá sean un poco más caros, y pidiendo que les pongan las canciones de entonces. “¿Qué vamos a hacer con el abuelo?”, se preguntan los nietos, que no tienen una vida social tan intensa. Por lo visto, a los nuevos jubilados les gustan los encuentros casuales y el sexo sin preservativo, y en lo único que coinciden con los jóvenes es en el uso de las aplicaciones de citas. Las administraciones de los países occidentales también se preguntan qué hacer con tanto viejoven que llega a los hospitales con enfermedades de transmisión sexual. Porque no hay nada mejor que jubilarse y dedicarse a la parranda, aunque algunos no estén para tanto trote. Mientras el Gobierno quiere reformar el mercado inmobiliario para facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda, las inmobiliarias planean residencias doradas para la tercera edad. ¿Quién quiere una casa en propiedad cuando puedes vivir en un hotel con tu pareja en la habitación de al lado? Que los nietos se vayan olvidando de las herencias. En las redes abundan las dietas y los productos milagrosos, los ejemplos de millonarios de ochenta años que aparentan cincuenta, los de cincuenta que aparentan treinta, y se mezclan con los anuncios de nuevos robots de compañía, gigolós y meretrices cibernéticos. No nos queremos morir, sino prolongar eternamente la adolescencia. Me canso sólo de pensarlo. ¿Repetiremos todas las estupideces que hacíamos entonces? Era el consejo que daba el cínico de Lord Henry para recuperar la juventud en “El retrato de Dorian Gray”. Pero hoy las ironías resultan demasiado complejas, y nuestros maduritos quieren ser Iron Man. Menudo sufrimiento, casi tanto como hacer ayuno intermitente para lucir esas abdominales que nunca habías visto. Y cantan: “Yo soy un joven viejo/ que ya vivió mucho/ que ya sufrió todo/ que ya murió lejos”. Porque, quizá, como la Maga de Cortázar, nunca tuvieron quince años.

IDEAL (La Cerradura), 19/01/2025

lunes, 2 de diciembre de 2024

Distópicos

Se ha vuelto un tópico decir que vivimos una distopía, pero después de que sea un ingrediente básico de novelas, películas y series, la violencia forma parte, al parecer, de nuestras vidas. Resultan sintomáticas las noticias de sucesos de Granada de los últimos días: batalla campal en un campo de fútbol, paliza a la salida de un instituto, disparos sobre taxistas o a los espectadores de competiciones deportivas. Malestar y rabia que sale a la superficie en cuanto escarbamos un poco. ¿Nos pelearemos en nuestras calles por la gasolina como en “Mad Max”? No debe de ser una casualidad que los estándares del gusto se desmoronen con los de la educación a una velocidad pasmosa. Los politólogos se asombran de los resultados electorales en muchos países europeos, el último Rumanía, donde también avanza la extrema derecha, y hablan de la influencia en el voto de personajes oscuros que controlan las redes sociales, donde no existen filtros, como tampoco en los contenidos que emiten algunas plataformas, donde abundan las atrocidades fílmicas para adolescentes, una edad que ya llega hasta los cincuenta años. ¿Las premiaremos en la gala de los Goya? Granada quiere parecerse a Málaga en la celebración de eventos de relumbrón que cuestan mucho y aportan poco, pero si hacemos caso a AENA, pronto viviremos “Blade Runner”, con aerotaxis eléctricos que cubrirán los trayectos entre las dos ciudades. Tendría gracia que, después de todo, no echáramos de menos el tren o el autobús, y que podamos viajar también a Alicante o Madrid cogiendo el transporte en la azotea de nuestra casa. Aunque si tenemos que aderezarla con un poco de violencia, quizá sea “Desafío total”, y no me extrañaría que, como en la película, tuviéramos que irnos hasta Marte para arreglar los problemas de la Tierra. Allí quiere viajar Elon Musk, que podría llevarse con él a Donald Trump para ahorrarnos disgustos. Total, si atendemos a sus declaraciones, en el planeta rojo se encontrarán con el presidente del Gobierno y buena parte de la clase política española, que ignoran por decreto ley lo que hacen sus subordinados. Como en las películas malas, parece haber público para regodearse en la incompetencia y la inanidad, hasta convertirnos en expertos en lenguaje del fango, en el que ya se han doctorado algunos. En ese contexto, no me sorprende que algún cafre quiera emular a Michael Douglas en “Un día de furia”. Hay películas y utopías tan perniciosas que causan estragos. Tanto el cine como la política pueden ser el lenguaje del fin.

IDEAL (La Cerradura), 1/12/2024

lunes, 13 de mayo de 2024

Turismo insostenible

Pese a los problemas de sequía y las restricciones, en la provincia de Málaga van a seguir llenándose las piscinas. La Junta de Andalucía lo ha justificado por el turismo, que aumentará el consumo de agua. Desde luego, pero quizá nuestras administraciones deberían cuantificar el coste en servicios públicos que supone para nuestras ciudades convertirlas en parques temáticos. El debate sobre las necesidades de los vecinos y la transformación de las urbes parece perdido, pero alguien tendrá que pagar el aumento de los servicios de limpieza o seguridad, por no hablar de la sanidad pública, pues sigue existiendo el turismo sanitario. Que haya un impuesto sobre los establecimientos turísticos resulta inevitable, pero deberían limitarse también las licencias a la hostelería y regular el alquiler de los apartamentos. En ciudades como Granada, los estudiantes no encuentran alojamiento, y ya se escuchan demandas para permitir el alquiler de locales como viviendas, porque en algún sitio habrá que meterlos. Dentro de poco se alquilarán zulos. Porque la vivienda digna es para los turistas, aunque se trate de un derecho constitucional. Y es bastante equívoca la imagen que de nuestras ciudades se llevan los turistas, que piensan que estamos todo el día en la calle porque hay cien bares y restaurantes por kilómetro cuadrado. Quizá no se den cuenta de que los bares se han abierto para ellos y que no hay clientes indígenas, que ya no pisan el centro sino es para trabajar. Los fines de semana la ciudad se deja a las hordas bárbaras, que la ocupan sin escrúpulos para admirase a sí mismos. El patrimonio, la arquitectura y la historia son una excusa para hacerse un selfi. Y no es que eso esté mal, salvo porque las ciudades dejan de ser un lugar agradable para vivir y, como en una alegre distopía, los antiguos habitantes, que las habían mantenido con sus tributos, van huyendo o escondiéndose bajo la superficie, para no encontrase con tanto carpanta. En España, donde ya hay casi dos millones de plazas hoteleras, se abre un nuevo hotel cada tres días, pero al mismo tiempo se habla de crisis inmobiliaria. Un país donde algunos políticos alertan contra la inmigración, pero adonde sólo entre los meses de marzo y abril llegaron dieciséis millones de visitantes extranjeros. Pues si esto es turismo sostenible que venga otro turista y lo vea. A fin de cuentas, son los que mandan. Lo peor es que se margine a los ciudadanos y que haya un doble rasero en la limitación del consumo de agua.

IDEAL (La Cerradura), 12/05/2024

lunes, 1 de abril de 2024

Tempus fugit

Paradójicamente, a vivir al día se aprende con el tiempo, cuando la mayor parte de tu vida se ha consumido y alcanzas lo que llaman madurez, que ya suena a despedida. Vive cada día como si fuera el último, decía el filósofo, que parece más fácil que predecir el tiempo atmosférico y hacer los pronósticos que muchos siguieron para planificar las vacaciones de la Semana Santa, que ya se va. Casi no nos hemos dado cuenta y estamos revisando los compromisos de la agenda. Los que planearon salir en procesión y no pudieron cuentan los días para el año que viene, si es que llega. Los hosteleros echan también cuentas, los chiringuitos que no abrieron, los hoteles que tuvieron que cancelar reservas. Pero se han llenado un poco los embalses. Bendita lluvia. Y ahora que volvemos a trabajar hará un sol radiante. ¿Qué más se puede pedir? Por pedir, los ayuntamientos quieren cobrarles una tasa a los turistas, que tendrá más bien la forma de un impuesto que aprobará la Junta de Andalucía, como ya hicieron Cataluña y Baleares. Hay que pagar la limpieza y otros servicios públicos para que en las calles de Granada se puedan cantar saetas. Y si lo cobran todos los dueños de establecimientos que alojan a los visitantes, sean empresarios o no, podría servir asimismo para regular el alquiler de pisos turísticos, que está cambiando el carácter de la ciudad. El carácter es destino, decía también el filósofo, y tal vez vivir al día forme parte del carácter granadino. Pero no estaría mal pensar a largo plazo, para variar, pues la vida de las ciudades suele ser más larga que la de sus habitantes. ¿Tendrá tiempo la alcaldesa, Marifrán Carazo, para charlar con Juanma Moreno? De la Escuela de Salud Pública, por ejemplo, de la gestión de la Alhambra y Sierra Nevada, del respeto al Parque de las Ciencias, a la UGR, al Patronato y a la Fundación García Lorca, de invertir y pensar más en Granada, vamos, y no tanto en Málaga y Sevilla, que a fin de cuentas no tienen arreglo, pues allí no hay más que malagueños y sevillanos, que saben poco de la malafollá. Aunque, para malafollá, la del tiempo. Quizá habría que crear una oficina de la verdad meteorológica para medir el tiempo atmosférico y el político, y esta sí podría tener sede en las ocho provincias andaluzas. Seguro que entre los militantes del partido hay candidatos para hacer cabañuelas. Mientras tanto, sólo nos queda esperar el próximo Domingo de Ramos.

IDEAL (La Cerradura), 31/03/2024

martes, 12 de marzo de 2024

Ministros

Llaman la atención las preocupaciones de nuestros ministros, en este caso de nuestra ministra Yolanda Díaz, que piensa que es propio de bárbaros que los restaurantes estén abiertos a la una de la madrugada. Aparte de la Granada de los Robinsones, que alargaban la noche hasta el amanecer, yo añoro aquellos años felices y breves en que los políticos no hablaban como curas ni se metían en la vida de los ciudadanos, que debe ser más sagrada que cualquier credo o ideología. ¿Además de reuniones y contratos dudosos llevarán nuestras señorías el debate político a la hostelería? ¿Nos meteremos a las nueve de la noche en la cama acompañados de nuestra pareja y un buen libro? ¡Oh, paraíso! Algunas costumbres europeas están bien (y no me refiero a la interpretación del delito de terrorismo), pero no casan con el espíritu dicharachero de los latinos, herederos de Grecia y Roma. El ocio puede ser sinónimo de sabiduría, y sin emular necesariamente “El banquete” de Platón, algunos de los mejores poetas de esta ciudad han dejado escritos sus versos en las servilletas y barras de los bares. Qué obsesión tienen nuestros políticos con ordenar la vida de la gente, mientras ellos hacen al parecer lo que les da la gana. Si se respetan los derechos de los trabajadores, que debe ser la preocupación de la ministra de Trabajo, no sé por qué no van a abrir los restaurantes cuando quieran y convertirse en un templo para los insomnes. También Franco recomendaba a los niños que se fueran pronto a la cama, y tal vez le hubiera gustado nacionalizar el sector turístico, que fue un invento de Manuel Fraga. “Spain is different”. Y tanto. Ni siquiera tenemos un Código Penal propio, según Junts. A diferencia de la Comunidad de Madrid, como celebra Isabel Díaz Ayuso, en Cataluña los restaurantes cierran pronto. ¿Tenemos otra batalla a la vista? Y si cierran los restaurantes temprano, ¿a dónde iban a ir a hacer sus tratos Ábalos, Koldo y compañía? ¿Directamente a la sede del ministerio de turno? Se ve que Yolanda Díaz no conoce al pueblo español, como tampoco Carles Puigdemont, a pesar de que su abuela era andaluza. ¡Ay, qué poco aprendemos de los abuelos! Quizá deberíamos acuñar un nuevo eslogan para atraer a turistas de la “upper class”. “Spain is free, Spain is amnesty”, que en español suena más bien a anestesia. Menos mal que tenemos bares y restaurantes. Vayan si son felices. Mejor cantar de madrugada que hacerlo de cara al sol.

IDEAL (La Cerradura), 10/03/2024

lunes, 4 de marzo de 2024

Ciudades temáticas

La falta de imaginación política lleva a convertir las ciudades en parques de atracciones donde exprimir el dominio público y cobrar una entrada por su utilización, como puede ocurrir con la Plaza de España en Sevilla o con el Paseo de los Tristes en Granada, y no quiero dar ideas. Vivimos en la superficie de la realidad, mediática y cambiante, y a falta de una oferta cultural sólida, lucimos el pétreo patrimonio, que mirar y admirar, aunque haya quien opte por irse de tapas. En Granada se ha disparado el precio de los alquileres, pues los propietarios, convencidos de su papel en FITUR, prefieren a los turistas que a los estudiantes, y se trata de sacarle el máximo partido a la inversión inmobiliaria. Las comunidades autónomas y los ayuntamientos, convertidos en promotores del ocio, quieren hacer lo mismo, sólo que como administraciones cobran tributos sobre los establecimientos turísticos o nuevas tasas por la prestación de servicios o el aprovechamiento del dominio público. Así, el vecino que vivía en el centro opta por irse, ya que no puede pasear tranquilamente por las calles y plazas del que era su barrio. Benditos pueblos del área metropolitana, donde todavía se contempla la vida con algo de relajación (cuando no celebra el consistorio todas las fiestas del santoral) y no se respira la contaminación que ya empieza a asfixiar en Granada. Sería mucho más consecuente aspirar a la capitalidad turística que a la cultural. Las ciudades andaluzas no parecen pensar en otra cosa. Además del festival de cine, en Málaga se ha inaugurado este fin de semana la temporada de playa, que gracias al cambio climático ya dura ocho meses, desde el mes de marzo a septiembre incluidos. Nuestros sueños se han convertido en pesadillas y pronto viviremos en un verano perpetuo. ¡Vacaciones! ¿Quién va a trabajar? Por mucha inteligencia artificial que haya siempre harán falta camareros y cocineros, que ya se aprecian mucho más que los doctores en Filosofía o en Derecho. ¿De qué nos sirven las instituciones culturales o los museos si no es para colocar a alguien del partido? Si Lorca levantara la cabeza de su tumba (si es que se encuentra), quizá en vez de una pluma enarbolara un lanzallamas para purificar todas las instituciones que llevan su nombre y que confunden la cultura con la política. Ay, las instituciones. Se pone al frente a un títere, se cobra una entrada y pelillos a la mar. A fin de cuentas, ya podemos bañarnos hasta el invierno que viene, que será todavía más corto.

IDEAL (La Cerradura), 3/04/2024

lunes, 15 de enero de 2024

Cenizas

Me imagino al fantasma de la mujer cuyas cenizas se han encontrado en una urna funeraria en la calle, cerca del Hospital de la Inmaculada, quejándose. “¡Es que os olvidáis hasta de enterrarme!” Parece un capítulo de la serie “A dos metros bajo tierra”, en la que una familia regenta una funeraria y todos los días se enfrenta a las vicisitudes de la muerte. Si los cementerios se encontrasen en el centro de las ciudades quizá recordaríamos que tenemos un tiempo limitado y lo perderíamos menos. Ojalá se lo recordaran a nuestros políticos antes de hablar en el parlamento. “¡Memento mori!”, les susurraban a los emperadores romanos. “Recuerda que morirás”. “Los muertos viajan deprisa”, decían en una película fantástica. Pero no lo harán en Granada, que según Paco Puentedura va a ser la segunda ciudad con el autobús más caro, sólo superada por Barcelona, al menos mientras siga en España. Son dos ciudades que tienen más en común de lo que parece: la contaminación, la sequía, el transporte público, el turismo y ediles irreconciliables. ¡Cómo me gustaría que hubiera un proyecto de ciudad en el que participaran todos los grupos políticos! Y eso que en Granada no ha aparecido aún ningún partido independentista, aunque sí hay quien defiende la existencia del reino nazarí y la independencia de Andalucía oriental. Lo que nos faltaba. Ya nos veo encabezando la liga independentista e invitando a Carles Puigdemont a vivir en la Alhambra. Si los muros del castillo rojo hablaran contarían historias de fantasmas y fantasmones, que se confunden con facilidad en nuestra vida política. No sé si lo del olvido de las cenizas de la pobre mujer tendrá que ver con la subida de las tarifas del cementerio de San José en 2024. Menudo compromiso es morirse, y encima resulta caro. Menos mal que muerto ya no te enteras de nada. ¿O acaso sí? Las colas de reclamaciones suelen estar llenas de zombis, mareados por la administración, y no digamos los congresos de los partidos, donde los líderes pretenden pastorear la voluntad de los afiliados y a través de ellos la de los ciudadanos, a los que nos llaman pueblo o gente o incluso hermanos sólo cuando les conviene. Que se lo digan a Pablo Iglesias, capaz de cargarse la izquierda española porque Yolanda Díaz le lleva la contraria. O a Pedro Sánchez, especie de ave fénix según sus libros, un superviviente de su propio partido. Ojalá seamos capaces de resurgir de tantas cenizas políticas. Como videntes, vemos fantasmas y cenizos.

IDEAL (La Cerradura), 14/01/2024

lunes, 1 de enero de 2024

Resúmenes

Esta semana los medios de comunicación nos han ofrecido resúmenes de todo tipo, “lo mejor” del cine, de la música y la literatura, o han destacado los “hitos” de nuestra vida pública, que sigue digiriendo los resultados de las elecciones generales. Uno no comprende la historia hasta que echa la vista atrás, pero nos inquieta lo que ocurre en España y fuera de ella, pues los conflictos crecen en vez de desaparecer, en Europa y a nivel mundial, con una guerra fría entre Estados Unidos y China. De hecho, FundéuRAE ha elegido “polarización” como palabra del año, que aparte de ser una de las más feas del diccionario hace referencia al enfrentamiento civil en el escenario político, aunque la RAE la defina como “acción y efecto de polarizar o polarizarse”, que sería orientarse en dos direcciones contrapuestas y suena a congelarse o alienarse o idiotizarse. ¿Quién se atreve a hacer un buen pronóstico para 2024? Mientras brinde esta noche por el nuevo año, la gente tocará madera y se dirá aquello de “virgencita, que me quede como estoy”, o “más vale malo conocido que bueno por conocer”, que es como ser más Sancho Panza que Quijote. Pedro Sánchez habla de una “polarización asimétrica”, de la que culpa al PP y a Vox, pero es más bien un ejemplo de la acción de polarizar, pues para entenderse hay que empezar por no culpabilizar a nadie. ¡Cuánto ganaríamos como país y como personas si en vez de sumar palabras al diccionario restásemos algunas como pecado y culpa! Los traumas infantiles crean más dictadores que las malas políticas, aunque los malos políticos no suelen tener cargo de conciencia. En términos legales, sin embargo, no hay mejor resumen del año que los Presupuestos Generales del Estado. El Gobierno acaba de aprobar la prórroga para 2024 de los de 2023, ya que no ha tenido tiempo de elaborar las nuevas cuentas anuales. ¿No cambiamos de año entonces? En Granada, los nuevos presupuestos supondrán la subida del precio del autobús, del canon de agua, la tasa de basura o el IBI, lo que ha “polarizado” bastante al personal. ¿Apuntaremos entre nuestros buenos propósitos ir siempre andando? Granada es una ciudad pequeña, pero tiene un nivel muy alto de contaminación y los atascos en la circunvalación son permanentes. ¿Y si bonificáramos el transporte público? En el resumen de 2023 eliminaremos los fragmentos que van contra nuestras convicciones y lo achacaremos a la falta de tiempo. Ojalá ensanchemos nuestro pensamiento y nuestro espacio político en 2024.

IDEAL (La Cerradura), 31/12/2023

lunes, 20 de noviembre de 2023

San Pedros

Estábamos preocupados por la quiebra de España y resulta que lo que va a caerse es la Alhambra por culpa del Tajo de San Pedro. Un cortado de 65 metros de alto cuyo vértice se encuentra ya a 22 de la Torre de la Alcazaba. ¿Se tratará, después de todo, de una metáfora sobre la deriva del país? La erosión, la lluvia y los movimientos sísmicos acercan el temible tajo a la colina de la Sabika, del mismo modo que los terremotos políticos han logrado que San Pedro Sánchez vuelva a la Moncloa. Pues la cosa va de santos y creyentes. De estar por encima del derecho positivo, de la mentira y la verdad, conmigo o contra mí. Cuenta la leyenda que la existencia del tajo se debe a la explosión de un polvorín, que es en lo que se ha convertido el Congreso, aunque nadie puede negar la legitimidad de un Gobierno sustentado en el voto favorable de 179 diputados y la disciplina de partido. ¿Quién osa levantar la voz? Lamentablemente, el autoritarismo nos ha adelantado ahora en España por la supuesta izquierda, donde parece haber más creyentes que en el Vaticano. Y el milagro de los panes y los peces lo ha logrado con siete votos Carles Puigdemont. Si fueran sólo treinta monedas de plata lo que va a recibir a cambio, no les dolería tanto el bolsillo a todos los españoles. Qué alegría poder pagar las facturas a cargo de los presupuestos del Estado. Los expertos tratan de consolidar el terreno del tajo de la Alhambra con bacterias que forman un conglomerado de arcilla, que es lo que asemeja la mayoría parlamentaria, amenazada por una legislatura inestable. ERC y Junts no se soportan, como tampoco Bildu y el PNV, pero he aquí que catalanes y vascos se han unido a los canarios con la argamasa de Sumar que, en la persona de Yolanda Díaz y traicionando a Podemos, le da unos besos a San Pedro Sánchez dignos del padrino. Hay que escribir otro manual, que podría titularse “Breviario de posturas e imposturas”. Una mezcla de “Cincuenta sombras de Grey” con meditación y autoayuda, que tal como anda el mundo editorial seguro que tendría mucho éxito. Va a ser curioso ver cómo se gestiona una política interior interesada con otra exterior contradictoria y casi inexistente, encabezada quizá por Puigdemont. Los equilibrios políticos son milagrosos e inexplicables. Espero que el Tajo de San Pedro no haga caer la Alhambra. San Pedro Sánchez ya ha demostrado que es capaz de cualquier cosa.

IDEAL (La Cerradura), 19/11/2023

lunes, 22 de mayo de 2023

Viviendas

En un país que sigue explotando el turismo, las ciudades se están convirtiendo en parques temáticos donde vivir puede resultar desagradable o imposible si tenemos en cuenta los precios de la vivienda, ya sea en propiedad o en alquiler. Comprar un apartamento en el centro de ciudades como Málaga o Granada es una quimera, porque quienes los tienen en propiedad los dedican al alquiler turístico y el nuevo sueño de la carcundia andaluza es ser funcionario y rentista, gestionar el patrimonio mientras se comparten las terrazas de los bares con ese rebaño al que ordeñar en cualquier época del año y que va renovándose gracias a las leyes de la oferta y la demanda. Así, aunque en la superficie brille el ocio y la alegría efímera, nuestras ciudades se van convirtiendo en cementerios donde pronto se montarán también mercadillos y barras de bar para situar la vida en mitad de la muerte o viceversa. Es un modelo que va imponiéndose en las capitales, empezando por Madrid, donde se han triplicado o cuadriplicado los precios de las habitaciones de hoteles y ya es casi imposible ir un fin de semana, y donde los trabajadores de cualquier ámbito, incluidos los de la administración, deben compartir piso si quieren sobrevivir, pues ni siquiera en las afueras encuentran ya alquileres que no se coman más de la mitad de su sueldo. Es un disparate que no sé si arreglará la Ley por el Derecho a la Vivienda aprobada por el Parlamento, pero algo habrá que hacer, pues el grueso de la población no está de paso en las ciudades, sino que estudia y trabaja en ellas, aunque a veces parezca una tarea imposible. En ese contexto y en plena campaña electoral, resulta lamentable que en el Congreso y el Senado no se debata sobre los topes al alquiler, los grandes tenedores, las zonas tensionadas o los desahucios, sino sobre las listas de Bildu. Los antiguos terroristas no están moralmente legitimados para ocupar un cargo público, pero tampoco la demagogia política parece tener límites. Lo peor es cuando contamina a los propios medios de comunicación, cuyo deber es fomentar el pluralismo y la opinión pública libre, y comprobar cómo hasta algunos buenos periodistas se han convertido en meros papagayos que no paran de repetir el mismo discurso vacío. ¿Y dónde están los argumentos para votar en tu municipio o en tu comunidad? Quizá nuestros políticos deberían renovarse a la misma velocidad que el mercado inmobiliario. Cada seis meses, un nuevo turno. Por una política y vivienda dignas.

IDEAL (La Cerradura), 21/05/2023